alicatar piscina

Alicatar una piscina es una tarea que requiere del conocimiento, de los materiales y técnicas precisos para ello. El corte de cerámica para alicatar un espacio tan demandado en muchos hogares como es la piscina, puede ser fundamental hacerlo correctamente.

Para comenzar a alicatar una piscina, es especialmente importante tener muy en cuenta el diseño de la piscina, sus dimensiones, así como el presupuesto del que se dispone. También hay que ser previsor con respecto a las reformas y remodelaciones necesarias, para evitar fugas de agua y otros problemas. En este sentido, un buen alicatado resulta decisivo. Se pueden emplear diferentes tipos de materiales, e incluso si es necesario hacer una réplica de azulejos.

Cómo alicatar una piscina: tipos de materiales cerámicos para ello

Cuando se va a proceder al alicatado de una piscina, es primordial conocer los materiales que vamos a utilizar. Las técnicas varían en función del material empleado.

Alicatar  Piscina con gresite

Este material, sumamente clásico y apreciado para estas labores, es asimismo conocido como azulejo veneciano o venecita. Además de tratarse de piezas muy resistentes, su pequeño tamaño las hace aptas para variadas combinaciones decorativas.

Su formato abarca desde los 2×2 cm, hasta los 4×4 cm. Para su presentación y comercialización, se sirven en placas de 30 x 30 cm de gresite enmallado.

Se caracterizan por ser un material sumamente resistente contra la humedad, los cambios térmicos bruscos y los diversos compuestos químicos. De ahí que se trate del material con presencia más frecuente en el alicatado de piscinas. A ello hay que agregar su rica gama de opciones en lo que concierne a paleta cromática, precios y diseño o dibujos.

Para alicatar piscinas con gresite, en primer lugar deben impermeabilizarse correctamente. Se aplica el adhesivo, y a continuación se colocan las placas de gresite de 30 x 30 centímetros. Ha de dejarse la misma junta de separación entre placas. Y luego, como otro paso esencial, para alicatar piscinas con gresite, se han de rejuntar las juntas. Para ello ha de emplearse un material específico que soporte estar durante mucho tiempo bajo el agua.

Alicatar con gres porcelánico 

Este material en concreto no absorbe el agua, lo que lo hace especialmente higiénico para estos fines. Se puede elegir entre una amplia variedad de formatos con que alicatar, e incluso compaginar formatos diversos en una misma piscina. El antiporcelánico que se elija para estas tareas ha de ser antideslizante. Este habrá de colocarse también previa aplicación del adhesivo correspondiente. Las baldosas para piscina antideslizantes poseen gran importancia en el diseño de piscinas, pues la seguridad es la primera prioridad en el alicatado de estas. Y, entre los tipos de materiales cerámicos, este es uno de los más seguros.

Alicatar piscina con lámina de PVC

Es una opción más asequible que el gresite. Sus precios son más bajos, y a menudo es visto como la alternativa más barata para el alicatado de una piscina. El vaso de la piscina se forra con PVC y se le aplica calor, al igual que si fuera una tela asfáltica.

Sea como fuere, a la hora de efectuar el mantenimiento de la piscina, será preciso emplear materiales específicos para cloruro de polivinilo o PVC.

El rejuntado: crucial para alicatar una piscina

Para realizar el rejuntado, es fundamental elegir entre dos alternativas básicas: o material cementoso, o resina especial epoxy.

Sin embargo, el problema es que el primero, además de limpieza, requiere de mantenimiento, y es preciso reponerlo cada cierto número de años. La erosión acuática, o del aire y el agua si se trata de zonas superficiales, daña mucho tales materiales.

En cuanto al epoxy, sólo necesita limpieza, pero no mantenimiento de ningún tipo.

Tras alicatar la piscina, y el rejuntado con el tiempo de reposo necesario, habrá que someterla a una limpieza final. Entonces, ya podrá llenarse sin problemas.